Funciones del Cerebro



Cada parte del cerebro tiene una función determinada en el control del organismo. Además de controlar la respiración, el flujo sanguíneo y el movimiento, el cerebro permite pensar, controlar los sentimientos y formar opiniones.



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Cómo funciona el cerebro


Aunque esté relacionada, vamos a dejar a un lado la problemática derivada de estudiar las posiciones o teorías sobre la existencia del alma-cuerpo (monismo y dualismo) y, aunque en menor grado, los conceptos mente-cerebro (conductismo lógico -Wittgenstein, identidad y funcionalismo) por encontrarse en el ámbito de la teología y la filosofía más que en el de la ciencia.


Tanto la inteligencia como la memoria necesitan de un soporte fisiológico. Los comentarios anteriores no se deben entender como que el soporte es el mismo para ambos; sin duda, existe la especialización celular y no sólo en cuanto a inteligencia o memoria sino en cuanto a tipos o facetas de ambos. Por ejemplo, habrá células especializadas en buscar la información de acuerdo con unos criterios, en analizar las relaciones en función de la información que otras le han facilitado, etc.

Respecto a la memoria es todavía más evidente la especialización, la memoria visual puede estar ubicada en diferente lugar del cerebro que la memoria auditiva o que la memoria lingüística. Como todos sabemos, la dotación fisiológica de una u otra capacidad puede variar entre los individuos y entre sus diferentes funciones y facetas. Pero, al mismo tiempo, no tendría mucho sentido que determinadas funciones o mecanismos comunes a cualquier tipo de memoria o de inteligencia, no se presenten en todos los tipos si se presenta en uno de ellos. En otras palabras la información genética de determinadas funciones comunes de la inteligencia y de la memoria es la misma.

El cerebro forma parte del sistema nervioso central de los vertebrados y se encuentra ubicado dentro del cráneo. En la especie humana pesa en promedio 1,3 kg y es una masa de tejido gris-rosáceo que está compuesto por unos 100.000 millones de células nerviosas aproximadamente (en un cerebro adulto), conectadas unas con otras y responsables del control de todas las funciones mentales.Asimismo, el cerebro es el centro de control del movimiento, del sueño, del hambre, de la sed y de casi todas las actividades vitales necesarias para la supervivencia. Todas las emociones humanas como el amor, el odio, el miedo, la ira, la alegría y la tristeza están controladas por el cerebro. También se encarga de recibir e interpretar las innumerables señales que se envían desde el organismo y el exterior. La gran superficie que posee el cerebro y su complejo desarrollo justifican el nivel superior de inteligencia del hombre si se compara con el de otros animales. La corteza está dividida por una fisura longitudinal en una parte derecha y otra izquierda, denominadas hemisferios cerebrales, los cuales son simétricos, como una imagen vista en un espejo. Ambos hemisferios, se encuentran interconectados a través del "cuerpo calloso" que es un conglomerado de fibras nerviosas blancas que los conectan y transfieren información de uno a otro.

El cerebro es el órgano del cuerpo que más trabaja, ya que todo aquello que se hace, se siente o se piensa, es debido al cerebro y si se hace una comparación con un computador, la diferencia se hace visible al momento de saber que el computador hace sus operaciones por medio de procesos secuenciales y lógicos, el cerebro es multidireccional funcionando en una forma mucho más compleja ya que procesa la información sintetizando e integrando la misma a través de procesos paralelos y simultáneos. Al saber esto, es necesario recordar igualmente, que toda la información que puede recibir el cerebro del mundo exterior, se obtiene por medio de los sentidos (gusto, tacto, olfato, vista y oído) cuyas sensaciones se reciben a través de los órganos respectivos (lengua, piel, nariz, ojos y oídos) que a su vez están controlados por el cerebro; estas partes sensibles se encuentran enviando constantemente "mensajes" informándonos sobre todo lo que sucede a nuestro alrededor, no obstante y a pesar de toda esta información, los estudiosos en la materia han manifestado que el ser humano utiliza solamente un diez por ciento (10 %), aproximadamente, de la capacidad de este maravilloso órgano.

De igual manera se ha podido determinar, en líneas generales, que cada hemisferio se interrelaciona íntimamente con su homólogo, aunque ejercen funciones diferentes y cada uno es responsable de un lado del cuerpo, en forma especular, es decir que las funciones realizadas por el lado izquierdo del cuerpo son dirigidas y controladas por el hemisferio derecho, sucediendo de forma semejante con el hemisferio izquierdo, permitiendo de esta manera complementar cada uno de los mensajes recibidos y ejecutar totalmente las funciones corporales competentes a este órgano.

El profesor californiano Roger Sperry (premio Nóbel de medicina), a finales de los años sesenta anunció sus estudios sobre la corteza cerebral (neocorteza) donde indicaba que los hemisferios tienden a dividirse las principales funciones intelectuales; en este sentido se presentaba que el hemisferio derecho era dominante en los siguientes aspectos del intelecto: percepción del espacio, el ritmo, la gestalt (estructura total), el color, la dimensión, la imaginación, las ensoñaciones diurnas, entre otras.
A su vez, el hemisferio izquierdo posee preponderancia en otra gama, totalmente diferente, de las habilidades mentales ya que este lado es verbal, lógico, secuencial, numérico, lineal y analítico.

No obstante, investigaciones posteriores de otros científicos pudieron determinar que aunque cada lado del cerebro es dominante en actividades específicas, ambos están capacitados en todas las áreas hallándose distribuidas en toda la corteza cerebral, y vale resaltar, prevalece la dominancia especificada por Roger Sperry.

Estas características de habilidades han originado una actual clasificación de los seres humanos en función del predominio hemisférico que poseen, siendo esto un hecho contraproducente ya que se produce una "calificación" que limita a las personas que son regidas por uno u otro lado del cerebro, induciendo a no ejercitar una habilidad que según a esta calificación "no es dominante", porque esa persona "no sirve" y que carece de tal o cual habilidad, siendo esto algo sumamente alejado de la verdad ya que existe una mala interpretación de ese concepto y se limita la capacidad para organizar estrategias nuevas.